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¡Cuidado con los Deslindes, son Armas de dos Filos!

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*Una Interesante Historia Contada por Ortiz Pinchetti

*Algo que Tiene Mucho que ver con Estos Tiempos

Por Jesús Michel Narváez

Deslindarse de Enrique Peña Nieto y del PRI, no es tarea fácil para José Antonio Meade Kuribreña.

Y si bien en su arranque de campaña en Yucatán fue cobijado por las “fuerzas vivas del PRI”, el logotipo del octogenario partido no apareció por ningún lado y surgió uno nuevo que, presuntamente, representa la coalición formada con sus aliados: PVEM y PANAL.

 

¿Acaso es el inicio del deslinde político hacia su jefe en el gabinete presidencial y jefe del partido?

Sumamente complicado asegurarlo o negarlo.

En Los Pinos y en el PRI saben, y bien, que la marca del partido pesa mucho en el ánimo de los votantes y por ello, especulo, borraron el otrora “glorioso logotipo tricolor” para dar paso a una mescolanza de colores: verde pasto, azul turquesa y rojo en unos triángulos con puntas redondeadas y el nombre: José Antonio en letras pequeñas y MEADE en negro con la A en rojo y al final: PRESIDENTE.

Cuando todo mundo habla del deslinde e incluso lo exige para que el candidato de la coalición Todos por México logre repuntar en las encuestas, leí un texto excelentemente bien escrito por Francisco Ortiz Pinchetti y publicado en Proceso en julio de 1979, cuando Luis Echeverría se encontraba en el pináculo del poder absolutista.

El texto revela cómo Echeverría aduló hasta la ignominia a Díaz Ordaz al ser ungido el sucesor. Sin embargo, iniciada la campaña surgió el abrupto rompimiento.

De la crónica extraigo los siguientes párrafos:

“Las críticas del candidato molestaron profundamente a Díaz Ordaz. El 18 de noviembre, el Presidente llamó por la red a Alfonso Martínez Domínguez, a la sazón jerarca máximo del PRI:

“Dígale a su candidato que se calme”, advirtió GDO. “Dígale que recuerde que él formó y forma parte del sistema al que ahora tanto ataca; que se acuerde que cuando critica la corrupción él está dentro. Dígale que él era el Secretario de Gobernación, miembro del gabinete del mismo gobierno al que ahora acusa; que si entonces no le gustó, ¿por qué siguió en el cargo?”.

“Algo vital para el sistema mexicano estaba por quebrarse.

UN MINUTO DE SILENCIO

“La ira del Presidente ante la actitud ingrata de aquel en el que había puesto todas sus complacencias pareció mitigarse cuando el candidato aceptó leer, y leyó, un discurso que se le envío ya hecho desde la oficina de Martínez Domínguez en México.

“Pero el 25 de noviembre, Echeverría decidió, desoyendo todos los consejos, concurrir a la Universidad de San Nicolás, en Morelia, para dialogar con los estudiantes.

“Obviamente, el diálogo se convirtió en un mitin de condena al régimen de Díaz Ordaz. Los líderes estudiantiles acusaron al Presidente y al propio candidato de la matanza de Tlatelolco. Echeverría lo escuchó todo Y al tratar de salir, fue copado por los estudiantes, que decidieron guardar ahí un minuto de silencio en memoria de los muertos en Tlatelolco

“Echeverría guardó con ellos el minuto de silencio “El Candidato Guardó un Minuto de Silencio por los Caídos el dos de Octubre”, cabeceó Excélsior a ocho columnas el día siguiente.

“Era, parecía, demasiado

“Brincó el secretario de la Defensa Nacional, Marcelino García Barragán: “¡Esto es intolerable y el ejército no lo acepta!”, espetó el general por teléfono a Martínez Domínguez. Y agregó: “Infórmele a su candidato que el Ejército se retira de la campaña política; que acabo de ordenar que el personal comisionado regrese a sus bases y que se acabó”.

“Martínez Domínguez no pudo persuadir al exaltado militar y corrió, alarmado, a ver a Díaz Ordaz: la situación se hacía extremadamente grave “Yo intervendré en esto”, ofreció el Presidente. “El general es mi amigo, pero sobre todo es un hombre institucional y respetuoso dile al candidato que haga mañana un discurso exaltando la labor del Ejército De lo demás me encargo yo Escríbanle ustedes el texto y que así lo lea”

“Y así lo leyó Echeverría en Salamanca, el 27 de noviembre Díaz Ordaz intervino y el Ejército regresó a la campaña”.

Hasta aquí parte de la excelente crónica de Ortiz Pinchetti.

Echeverría, se supo en el mes de noviembre, estuvo a un tris de ser relevado como candidato presidencial del tricolor. ¿Es posible romper con el Presidente en turno para triunfar en las elecciones?

Deslindarse es la exigencia. ¿A qué costo? Si leyó con cuidado, hoy se repite la historia. Echeverría hablaba de la corrupción y Díaz Ordaz le recordó “… que se acuerde que cuando critica la corrupción él está dentro”.

No pretendo ni con mucho comparar a Meade con Echeverría. Pero ambos fueron y son víctimas del flagelo que hoy cobra relevancia inusitada, cuando una decena de gobernadores de dos partidos: PAN y PRI se encuentran sometidos a procesos penales por el hurto descarado de los recursos públicos; la presunta corrupción también ha salpicado al residente de Los Pinos y al titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, pasando por Virgilio Andrade en sus dos cargos: secretario de la Función Pública y director de Bansefi.

Hay muchos nombres asociados con la corrupción y pocas acciones del Gobierno, de la Procuraduría General de la República, para interrogarlos y someterlos a proceso.

Aquella sucesión, la de 1970, fue la más difícil para aquellos momentos. Tlatelolco marcó para siempre al país, al Ejército, al Presidente en turno. Después de la ruptura entre Echeverría y Díaz Ordaz, en el gobierno que inició el uno de diciembre de 1970, se convirtió en uno de transición. Fue el cambio. Adiós a la formalidad para dar paso al populismo de una izquierda avalada por personajes como Fidel Castro, Mao Tse Tung, Yasser Arafat, Salvador Allende. México ingresó al grupo de los Países No Alineados desde donde arremetió contra el “imperialismo yanqui”.

Echeverría se deslindó de su protector y sigue vivo para contarlo, después de una prisión domiciliaria acusado por el delito de “genocidio”, aunque en 2007 fue exonerado por el magistrado Jesús Guadalupe Luna Altamirano.

¿Es necesaria la acción en contra del ejercicio presidencial de Peña Nieto para que el PRI conserve la Presidencia de la República?

Es una pregunta que solamente quienes tienen el poder real en estos momentos, sabrán responder.

E-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla , Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla , twitter: @jesusmichelMx

 

 

 

 

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